IM A SIXTEEN YEAR OLD PHOTOGRAPHER BASED IN GUATEMALA CITY, GUATEMALA. I BEGAN TAKING PHOTOGRAPHS WHEN I WAS GIVEN MY FIRST CAMERA AS AN ELEVEN YEAR OLD, AND SINCE THEN HAVE NEVER STOPPED.
Hasta un punto determinado podemos apuntar nuestras vidas a la dirección a la que deseamos; pero luego todo depende del destino. Aquel silencioso amigo que nos lleva a través de un sendero de nubes misteriosas, que es la vida. Empujando a los humanos a través de un laberinto de alternativas; como el viento lleva arrastrada a una hoja, débil y fatigada. ¿A donde nos llevara este? Imaginarse por todos los lugares que pasaremos… Recuerdos, imágenes grabadas en nuestras mentes, de los lugares por los que hemos transcurrido; siendo lo que el sendero va dejando atrás con descuido.
Reencuentros con la naturaleza llenan nuestra memoria, la naturaleza siendo nuestra raíz con la que ahora nos topamos como desconocidos. Todos estos lugares, por mas vacíos que parezcan, van marcando nuestras vidas. Siempre tienen algo para nosotros y poco a poco nos van formando como individuos. Siendo estos mismos lugares y las experiencias que nos entregan, el mejor maestro en la vida.
Al igual que los lugares nos van marcando, también nosotros como humanos vamos dejando rastro en ellos. Un rastro permanente e incorregible.
Así es la vida; llena de momentos que nos dejan en la memoria luces y sombras. Momentos de alegría que nos inspiran, alientan y nos llenan de pasión. Momentos de sombras que nos hacen reflexionar.
La vida se trata de lograr transcurrir por nuestro destino sin deshacer el delicado balance entre naturaleza y hombre. Logrando nuestros sueños y guardando un breve recuerdo de todas las rutas por las que el silencioso destino nos lleva.
Debemos de ser cuidadosos de no interrumpir este balance con descuidos. Pero por ahora, esperemos con ansia ver a donde nos lleva el viento.